EL MARTINA

Irapuato, Gto.

2015

DIBUJO

MAQUETA

ARQUITECTURA

SOBRE EL PROYECTO

EL MARTINA Irapuato, Gto. 2015 Ante todo, fue un ejercicio de despojo. El espacio que recibimos estaba cargado de elementos que intentaban construir una imagen de arquitectura mexicana mal entendida: grandes molduras de cantera, columnas sobredimensionadas sin función estructural, plafones y ornamentos que simulaban una historia que, en realidad, nunca había existido. Por eso la primera decisión del proyecto no fue agregar, sino quitar. Liberamos plafones, limpiamos muros, retiramos columnas decorativas y eliminamos prácticamente todo aquello que ocultaba la condición real del edificio. La remodelación comenzó desmontando capas hasta volver a encontrar el espacio. A partir de ahí, el proyecto se construyó con muy pocos materiales: mosaicos hidráulicos artesanales de Mooma Mosaicos, de Guadalajara; carpintería sencilla de pino trabajada en fajillas; algunas pisos de duela y algunas piezas cerámicas provenientes de Dolores Hidalgo para baños y cocina. Con una paleta deliberadamente reducida, la riqueza apareció en la geometría, las alturas y el movimiento. Los plafones se pliegan, giran, se desdoblan y cambian de nivel; el piso responde también mediante variaciones que construyen distintas atmósferas dentro de un mismo espacio. La cava fue reinterpretada utilizando barricas de bourbon provenientes de la fábrica de tequila de mi familia, incorporando al proyecto objetos que ya tenían una historia propia. También intervenimos buena parte del mobiliario. Algunas mesas incorporaban tableros de ajedrez y backgammon en sus superficies, pequeños gestos que terminaron definiendo una manera particular de habitar el lugar: quedarse, conversar, comer, beber y jugar. El resultado se alejaba del restaurante temático y de cualquier nostalgia literal por “lo mexicano”. Nos interesaba algo más sencillo: reinterpretar ciertas formas de convivencia desde un lenguaje contemporáneo. Quizá por eso El Martina terminó teniendo algo de cantina, pero de una cantina contemporánea: cómoda, relajada, directa y hecha con materiales sencillos. Un proyecto en el que la arquitectura empezó a aparecer cuando comenzamos a quitar todo lo que sobraba.

Arquitectura

TALLER Francisco Solórzano

Ubicación

Irapuato, Gto.

Año

2015

Fotografía

Francisco Solórzano

Colaboradores

Colaboradores del proyecto